Punta Lourde-Rocheblave (3.104 mts.)

Punta Lourde-Rocheblave (3.104 mts.)
25 de Julio del 2008

09 diciembre 2008


PUNTALS DE PLANICIA
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(por los pasos de S’Enquetja y de Sa Rata)
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Animado por el estupendo libro de Lluis Vallcaneras “20 Itineraris Alternatius, per la Serra de Tramuntana (III)” fui a ver esta ruta por primera vez en Junio del 2002. No logré encontrar el Pas de S’Enquetja, y además me caí desde una arista equivocada, y sólo de milagro no me rompí nada. Al mes siguiente volví y, esta vez sí, di con los pasos. Quiero decir con ello, que es una ruta complicada, y los pasos tienen cierta dificultad. Así que, como muy bien dice Lluis, no hay que seguir adelante si no se está bien seguro de que el itinerario que llevamos es el correcto.
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La primera dificultad ya la encontramos a la hora de localizar Sa Font des Pí, donde dejar el coche. Saliendo de Puigpunyent hacia Galilea, hemos de tomar el primer desvío a mano derecha, y seguir los carteles que indican: “Reserva des Galatzo” y “Hotel Es Ratxo”. De esta forma llegaremos a un collado con un par de casas. La de la derecha tiene el nombre de “Es Cucui”, y en esa dirección (derecha) seguimos. Dejamos a la derecha un desvío que baja, luego unos resto de cantera, un desvío que baja a la izquierda y, a los 1,8 Km. del collado, tomamos el cerrado desvío a la derecha, junto a un pino con restos de pintura blanca. Un poco más arriba el asfalto desaparece, y continuar con el coche – salvo que se trate de un todo terreno - se hace problemático. Aunque enseguida llegamos a un cruce de pistas de tierra, donde se halla la mencionada Font des Pí.
Por la pista que sube Noreste comenzamos a caminar. A los 05’ tomamos el desvío a la derecha. Y en 03’ más ¡ojo! debemos tomar el sendero que sale a la izquierda (W). Este bonito camino nos llevará, en unos 15’, al Coll des Carniceret. Por la izquierda seguiríamos hacia la cima del Galatzo, pero nosotros derivamos a la derecha, hasta la torre de vigilancia de incendios que allí se encuentra.
Ahora comenzamos a descender por la ladera Norte, la que mira a Estellencs. Pero hemos de prestar atención, porque a los 14’ hemos de tomar el desvío que se inicia a la derecha (Este), una vez superada la arista rocosa que nos acompañaba en ese lado. El senderillo, muy sucio de vegetación, primero faldea un poco, y luego sube hasta otro collado (el segundo tramo del Coll de Carniceret), en el que veremos una paret de partió con un portell que NO hemos de traspasar (08’), simplemente los dejamos a la derecha. Siguiendo los restos del senderillo, hemos de faldear al Norte, hacia otra paret de partio que vemos a lo lejos (ver foto). Ésta sí que la hemos de saltar (09’). Y ya estamos en la Era des Moro.
Desde s’Era bajamos Norte “a la mala” por el bosque, hasta desembocar en el camino que desde la Font de Dalt lleva al Coll d’Estellencs. Nos hemos de fijar muy bien en este punto, pues a la vuelta deberemos desviarnos en él para subir, otra vez, hasta s’Era des Moro. Este nuevo camino nos lleva (Este. Noreste) a otro que sube desde Estellencs. Seguimos ascendiendo por el mismo a la derecha y, en 35’, llegamos al Coll d’Estellencs. Saltamos la pared que lo cierra por un “botador”, y avanzamos noreste, pero ¡atención! en 04’ hemos de tomar un senderillo que sale a la izquierda, señalado por pintura verde, que en otros 04’ minutos nos subirá, en fuerte pendiente, a un “portell”.
Y aquí comienza el tramo clave de nuestra ruta. A los 06’ dejamos una sitja a la derecha. Un poco más adelante otra en el mismo lado, un poco en lo alto. Y ¡mucha atención! porque en unos 08 ó 10 minutos más, hemos de ver, también a la derecha, una nueva sitja y una barraca a un nivel algo más elevado (ver foto). Hemos de estar bien seguros de que estamos en el sitio adecuado (cosa que comprobaremos mirando si desde él encontramos una sucesión de hitos), porque de lo contrario no daremos con el Pas de s’Enquetja, nuestro próximo objetivo. Si hemos acertado con el punto adecuado, debemos dejar el camino que llevábamos, subir a la sitja y avanzar en oblicuo hacia la izquierda (Noreste) siguiendo algunos hitos. Si no encontramos hitos, es que no estamos donde toca estar. Pero si seguimos las fites, hemos de llegar (05’) a una de mayor tamaño (ver foto). En ella hemos de tomar oblicuo a la derecha (Este. Sureste), para enseguida girar de nuevo a la izquierda (Noreste) y comenzar a encontrar algunas señales de pintura roja. Estas marcas nos colocarán enseguida (03’), pero a costa de una empinada subida, frente a una estrecha chimenea fácil (ver foto). Superada la chimenea seguimos subiendo en fuerte pendiente, recto hacia arriba, siguiendo algunos hitos. En 10’ llegamos al pie del Pas de s’Enquetja. Enfrente veremos dos canales o chimeneas, hemos de grimpar por la de la izquierda, ayudándonos de las manos (ver foto). Unos metros más arriba seguimos ascendiendo por una especie de cornisa a nuestra derecha (ver foto). Y ya estamos (06’) en los Puntals de Planicia (893 mts.). Nuestro serio esfuerzo se verá recompensado, por las hermosas vistas que desde ellos podemos admirar.
Para iniciar nuestro descenso hacia el Pas de sa Rata, tomamos dirección Norte, con tendencia a ir junto a los acantilados de nuestra izquierda (W). De esta manera encontraremos los inicios de un camino de carro, que poco a poco se va perfilando más claramente. El camino gira primero a la izquierda y casi enseguida a la derecha. Justo en esta última curva, a nuestra izquierda (ver foto), se inicia el Pas de sa Rata (06’). Hemos de descender una corta y ancha chimenea a nuestra derecha (ver foto). En cuanto se acaba la misma, giramos a la izquierda (despreciando un hito que hay a la derecha) y progresamos por una estrecha cornisa (señales de pintura roja) con algunas encinas (ver foto). Pero enseguida hemos de fijarnos en otra señal, también de pintura roja (ver foto), y torcer en ella a la derecha, para seguir descendiendo en oblicuo por otra estrecha cornisa (ver foto). Hay que llevar cuidado, los tramos de cornisa son muy estrechos y aéreos. De esta manera, en 09’, habremos superado el Paso.
Ahora hemos de seguir descendiendo por el encinar hacia la izquierda (Suroeste), pegados a los pies de las rocas de nuestra izquierda, y siguiendo algunos hitos y señales de pintura roja. Así, bajando en oblicuo, daremos, en unos 08’, con una paret de partio que da entrada al Pla des Puntals, una zona con sitjes. En la segunda sitja, junto a una roca que hay a su derecha, se inicia un camino que baja hasta desembocar perpendicularmente en otro (05’). En este nuevo camino hemos de tomar a la izquierda (ver foto). Y en 03’ alcanzaremos de nuevo, el lugar donde está la sitja en que hace un buen rato, nos habíamos desviado para subir al Pas de s’Enquetja.
Desde este momento se trata de desandar exactamente el camino que ya habíamos realizado al comienzo de nuestra ruta. En 12’ pasaremos de nuevo por el “portell”. En 05’ por el Coll de Estellencs. Unos metros más abajo tomaremos el desvío a la izquierda (señal de pintura verde). Y al cabo de unos 15’ o 20’ hemos de prestar mucha, mucha atención, porque hemos de dejar el camino por la izquierda (ojo con una fita que habremos visto unos minutos antes a nuestra izquierda, y que sólo serviría para enredarnos), justo en el punto que habremos memorizado bien a la ida, para subir “a la mala” de nuevo hasta s’Era des Moro (unos 10’).
Y desde aquí seguir siempre el mismo itinerario que a la ida: Coll des Carniceret (25’) y sa Font des Pí (15’).
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Duración de la excursión: unas 4h. 15’ de caminar efectivo (dependiendo mucho de si encontramos los “pasos” a la primera, o no).

Dificultad: Algo Difícil****. El desnivel a salvar es relativo (unos 600 mts.). Pero la subida es dura. Y los pasos algo complicados y aéreos.

Equipo: Ropa de abrigo y para la lluvia en estos tiempos. Y unas buenas botas de montaña, con las suelas de goma que no tengan los relieves gastados y que, por lo tanto, se agarren bien a las rocas.

Agua: No la hay en todo el recorrido.

Ayudas: En el Mapa de Alpina “Mallorca. Tramuntana Sud” figura toda la zona que vamos a recorrer, pero gran parte del itinerario no está señalizado.

¡¡Respetar siempre la naturaleza!!



Palma de Mallorca a 11 de Diciembre del 2007


Mapa de la ruta
Aquí dejamos el coche

Inicio sendero al Coll des Carniceret

Subimos hacia el collado

Ya vemos la torre de prevención de incendios en el collado

Torre prevención de incendios en el Coll des Carniceret

Nos desviamos hacia el segundo tramo del Coll des Carniceret

Idem anterior

Segundo tramo del Coll des Carniceret

Paret de partio i portell, que dejamos a la derecha

Vista en retrospectiva, del itinerario que llevamos realizado

Pared de entrada a S'Era des Moro

S'Era des Moro

Camino de la Font de Dalt al Coll d'Estellencs

Coll d'Estellencs

Portell hacia el Pas de s'Enquetja

Sitja desvío al Pas de s'Enquetja

Gran hito donde nos desviamos a la derecha

Estrecha y fácil chimenea

Parte superior (debajo del pino) de la chimenea

Chimenea inicio del Pas de s'Enquetja

Idem anterior

Cornisa en el Pas de s'Enquetja

Puntals de Planicia (I)

Puntals de Planicia (II)

Inicio del Pas de Sa Rata

Chimenea en el Pas de Sa Rata

Pas de Sa Rata (I)

Pas de Sa Rata (II)

Pas de Sa Rata (III)

Paret de partio entrada al Pla des Puntals

Pla des Puntals

Desvío izquierda en nuevo camino


Palma a 9 Diciembre del 2008.


03 diciembre 2008

PAS DEL DIABLE
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(Volta al Puig Tomir)
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Proponemos hoy una ruta bastante conocida, pero que a mí me parece preciosa: rodear la masa pétrea del Tomir, ascendiendo por el impresionante Pas del Diable.
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Este itinerario lo realicé con el GEM, dirigidos por Joan Solivellas, en Mayo del 2006.
En la carretera de Lluc a Pollensa (C-710) y en el Km. 17,4, tomamos el desvío a la derecha que nos lleva a las Cases de Manut, de las cuales destaca su antigua torre de defensa. Un poco antes de llegar a ellas podemos dejar el coche. Y si nos apetece, contemplar la lápida conmemorativa del V Centenario de la fundación de la Guardería Forestal, y la antiquísima Creu de Manut.
Pasamos por una barrera a la izquierda y, siempre por asfalto, nos dirigimos a las Cases de Binifaldó (20’). Tanto Manut como Binifaldó, fueron antiguas alquerías musulmanas.
Al llegar a las Cases de Binifaldó, nos hemos de desviar a la izquierda (N) por el antiguo Cami Vell de Lluc a Pollensa, hoy señalizado como GR-221. En unos minutos, justo antes de un desvío a la izquierda (que no hay que tomar), recomendamos detenernos a admirar la Alzina den Pere (o de Binifaldó). Catalogada como “árbol singular” por la Ley 6/91 del 20 de Marzo. Y cuyo currículum podemos encontrar en el magnífico libro de Pere Llofriu, “Monuments de vida”, en su página 85. Seguimos recto descendiendo suavemente por el cami vell, y en unos 15’ atravesaremos, por una verja, la pared divisoria entre los antiguos predios de Binifaldó y Muntanya ( a la derecha sale el itinerario a la Font de Ses Falgueres y a la cima del Tomir por el Pas de Sa Paret). Continuamos bajando por el cami vell, el cual abandonamos en un algún tramo, para seguir las señales de GR, que lo atajan siguiendo antiguos senderos empedrados. En uno de estos tramos pasaremos por la Font de Muntanya (15’) y volveremos a salir al cami vell.
Ahora hemos de prestar atención, porque en unos 15’ hemos de ver a la derecha, en una especie de arista o espolón, una especie de cuevas: Ses Covasses. Justo en este punto, en el camino, hay restos de un viejo portell sin barrera. Inmediatamente después del mismo, hemos de salir del camino por la derecha (suele haber un hito) y comenzar a subir a las bravas por el encinar, hacia el Pas del Diable. Las fites y restos tenues de senderillo, con tendencia Sureste, nos llevan hacia arriba. Ya ganada bastante altura, cuando nos acercamos a los pies de los acantilados, los hitos nos derivan hacia la izquierda (Este). Sobrepasamos algún insignificante “paso” para atravesar pequeñas aristas y, en unos 50’, nos plantaremos a los pies del Pas.
El Pas del Diable es una empinada canal o chimenea, que tiene un pequeño bloque empotrado en ella (ver foto). Por la derecha de la misma, una estrecha cornisa nos permite superarlo sin grandes dificultades. Eso sí, en algún tramo, la cornisa es un tanto aérea. Superado el paso seguimos en la misma dirección, hacia otra canal o chimenea (fácil) de carrizo. La subimos y salimos a terrenos más llanos y despejados. Seguimos ascendiendo, pero ahora, buscando el terreno más fácil, derivando hacia la derecha (Sur) en busca del Coll de Fartàritx (entre el Tomir y el Puig de Ca). Poco antes de llegar al collado (unos 35’) a la izquierda abajo (Noreste), podemos ver y llegarnos a ella en unos minutos, si nos apetece, la magnífica Casa de Neu de Fartàritx, una de las pocas techada con bóveda que conozco.
Desde el Coll de Fartàritx descendemos al Sur por un camino ancho que se va afianzando e, incluso en algún tramo, está hormigonado. Al iniciar el descenso, aunque no es fácil de localizar, en la ladera del Puig de Ca, sólo unos metros arriba de ella, se encuentra otra casa de neu, aunque ya muy derruida. Seguimos bajando por el claro camino, dejamos a la derecha la zona del Clot Fondo, y desembocamos en una pista en el Coll de l’Arena. Por la misma a la izquierda (Este) iríamos a Miner Gran. Pero hoy giramos a la derecha (Suroeste) hacia Alcanella. Casi inmediatamente dejamos a la izquierda (Sur), otro desvió que nos llevaría hacia la carretera de Miner Petit. Así que seguimos recto (Suroeste) para alcanzar (35’ desde el Coll de Fartàritx) el Camp Redó. Un espacio llano cercado de rejilla, que atravesamos por su centro, salvando la alambrada por algún botador o por debajo de la misma.
Por el extremo opuesto del Camp Redó avanzamos Suroeste siguiendo los hitos y restos de sendero. Nos vamos introduciendo en una vaguada, al principio por su ladera izquierda, y luego descendiendo al cauce del torrente que la recorre. Más adelante dejaremos a la izquierda el Puig des Boix, y pasaremos por debajo de unos estupendos ejemplares de grandes encinas. De esta manera llegaremos, en una hora más o menos, a los alrededores de Alcanella. Desde que hace unos años cambió la propiedad de esta finca, se han abierto nuevas pistas y se han cercado los terrenos. Pero se han colocado botadors para pasar, y algún que otro cartel indicador. En cualquier caso hemos de progresar siempre hacia el Este, dejando a la izquierda las Cases d’Alcanella. Y si nos fijamos bien, primero por la izquierda y luego por la derecha de la pista, cuando ya ascendemos, podemos transitar todavía algunos tramos del viejo camino de herradura, que llevaba hacia el Coll des Pedregaret y/o al Coll Pelat. Como hoy nos dirigimos a este último, hemos de seguir siempre por la pista, o paralelos a ella por el antiguo camino, hacia arriba, dejando a la derecha, bajo unas grandes encinas, unos hitos que señalan el desvío que sube hacia el Coll des Pedregaret, por la derecha (Este) de la Serra den Massot.
La pista que seguimos, relativamente reciente, muere algo más arriba. Entonces seguimos en la misma dirección, por el antiguo camino o sendero que nos llevará al Coll Pelat (45’). Ya en el collado tomamos a la derecha (Norte), si deriváramos algo a la izquierda (Oeste) iríamos por el GR a Lluc. Así que, como decimos, hoy vamos a la derecha, pero en pocos minutos hemos de tomar el desvío a la izquierda (cartel indicador) por el que bajaremos a las Cases de Manut (20’). Si siguiéramos recto por el Coll des Bosc Gran, nos dirigiríamos hacia el Coll des Pedregaret, y al Tomir o a las Cases de Binifaldo.
El tiempo total empleado en recorrer este bonito itinerario habrá sido de unas 5h.30’. Siempre, eso sí, dependiendo del mayor o menor número de personas que compongan el grupo, así como de las condiciones de cada uno de sus integrantes.

PD. En el Mapa de Alpina “Mallorca. Tramuntana Nord”, el desvío al Pas del Diable está equivocado. En realidad está más al Norte, pasado el cruce a las Cases de Muntanya, y la Font de Muntanya.

Duración de la excursión: unas 5h. 30’ de caminar efectivo

Dificultad: Un poco difícil****. Desde el Cami Vell de Lluc a Pollensa, hasta el Coll de Fartàritx, no dispondremos de sendero, y la subida es fuerte. Y el Pas del Diable, aunque no es difícil de superar, tiene algún tramo un tanto aéreo.

Equipo: Un buen equipo de montaña, con buenas botas y prendas para el frío y la lluvia.

Agua: En la Font de Muntanya, en el primer tercio de la ruta.

Ayudas: En el Mapa de Alpina, “Mallorca. Tramuntana Nord”, figura todo el itinerario. Pero ¡ojo! como decimos más arriba, el desvío al Pas del Diable, está equivocado. En realidad está más al Norte, pasado la perpendicular de las Cases de Muntanya.

¡¡Respetar siempre la naturaleza!!


Palma a 1 de Diciembre del 2008.
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La segunda parte del itinerario es la marcada en azul. En negro nos lleva a la cima del Tomir por sus Cases de Neu

Lápida conmemorativa


Sa Creu de Manut

Cases de Binifaldó

Font de Muntanya

Ses Covasses. Antigua foto de Ses Rutes Amagades

Desvío al Pas del Diable. Foto también de Ses Rutes Amagades

Desvío al Pas del Diable

Subiendo al Pas del Diable

Ya vemos la canal o chimenea del Pas del Diable

Pas del Diable (I)

Pas del Diable (II)

Pas del Diable (III)

Superado el Pas

Vamos en busca de la segunda chimenea o canal

Segunda canal

Salimos a terrenos más abiertos

Ascendemos hacia el Coll de Fartàritx. A lo lejos, a la izquierda, la Cuculla de Fartàritx

Cerca ya del collado, a los pies de los acantilados del Puig de Ca

Casa de Neu de Fartàritx

Camp Redó

Hacia Alcanella

Botador en las proximidades de las Cases d'Alcanella

Tramo del viejo camino de herradura

Botador a la entrada de las Cases de Manut

Cases de Manut

Palma a 3 de Diciembre del 2008.

25 noviembre 2008

Michel Vaucher, uno de los "grandes", nos ha dejado.
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La noticia que adjunto, ha sido publicada en Desnivel.com.
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Falleció una de las grandes figuras de la edad dorada del alpinismo, Michel Vaucher, a los 72 años de edad en Ginebra. Compartió memorables escaladas con Walter Bonatti y participó en la exitosa expedición al Dhaulagiri de 1960.

(Pulsar encima para ver la foto)
Foto: desnivelpress.com" o:button="t" href="object.php?o=17837&p=share/zoom2.php&image_num=1&preview=0">Michel Vaucher en 2006.Foto: desnivelpress.com

Tras la Segunda Guerra Mundial, cuando se escribieron algunos de los renglones más brillantes del alpinismo, fueron muchos los que encontraron la libertad y el armisticio incondicional del alma en las montañas. La década de los 50 y 60 provocó el despertar de una conciencia que llevaría al hombre a medir su desnudez frente al copioso caos de las cimas del Himalaya y de las paredes más lúgubres de los Alpes. Michel Vaucher, fallecido este 17 de noviembre a los 72 años, participó en buena parte de esas historias y significó para Suiza lo que Bonatti para los italianos o Terray para los franceses, sumándose a una mentalidad que valoraba antes el camino que el éxito definitivo.

Con un carácter humilde, Michel Vaucher nunca dejó de recorrer montañas. Sus últimos viajes le llevaron a contemplar los volcanes de Hawai, llevando la distinguida carga de los años de exploración pura en los confines verticales, en la que pesaba con gusto el hito de mayo de 1960, cuando fructificó el intento al Dhaulagiri de la expedición suiza liderada por Max Eiselin.
Nacido en Ginebra, en 1936, Vaucher atendió la llamada de la montaña con 19 años, experimentando en la escuela de Salève y desarrollando pronto la destreza para superar pasos de roca comprometidos, considerados hoy de sexto grado francés. Tras un año intensivo dirige su ambición a las cimas más significativas de los Alpes, donde en 1957 logra la ascensión en solitario de la arista sur de la Aiguille Noire de Peuterey (Mont Blanc), en cuatro horas y media y sin cuerda. Alentado por sus extraordinarias capacidades, adquiere un mayor compromiso con el desafío, y ese mismo año abre la cara este del Petit Clocher de Portalet, junto a Gamboni.

Como Vaucher reconocía, también se sentía ágil en el ritmo de la ciudad, donde asociaría la incertidumbre del alpinismo con la razón de las matemáticas, ejerciendo como profesor en la l´Ecole de commerce y el Collège Rousseu, en su ciudad natal. De la educación se retiraría en 2001.
Michel Vaucher tallando escalones en la primera ascensión de la punta Wymper de los Grandes Jorasses. Esta ascensión duró cinco días (del 6 al 10 de agosto de 1964) y se realizaron cuatro vivacs. Los desprendimientos de piedras e incluso de una parte del espolón seccionaron las cuerdas. El mal tiempo que vino después resultó casi fatal para la cordada Bonatti-Vaucher. Foto: Col. Michel Vaucher / desnivelpress.com

Un alpinista incondicional. El ginebrino efectuó numerosas escaladas clásicas en Dolomitas y Alpes, donde abrió una ruta en la mayoría de caras nortes, destacando la del Espolón Whymper, en las Grandes Jorasses, encordado con Walter Bonatti durante cinco días de penurias, sueños, y caída de piedras. Combinó la roca con los itinerarios de esquí, lo que perfeccionó una condición física y espiritual que le llevaría a afrontar con éxito el asalto a los gigantes del Himalaya: en 1960 coronaría lo "inescalable". Miembro de la expedición suiza de Eiselin, logró la cumbre del Dhaulagiri, junto a Hugo Weber, solo diez días después de la primera ascensión, el 13 de mayo, firmada por Kurt Diemberger, Peter Diener, Ernst Forrer, Albin Schelbert y los sherpas Nawang Dorje y Nyima Dorje, por la arista NO.

Con discreción y perseverancia se fue convirtiendo en una de las figuras representativas de la edad dorada del alpinismo, teniendo la suerte de compartir su pasión con quien habría de ser su esposa y compañera de cordada, Yvette, y con la que llegaría a escalar itinerarios meritorios como la Directa a la cara norte del Dent Blanche.

En una entrevista reciente, Vaucher explicaba: "Reconozco que he buscado en la montaña la eterna juventud; sé que es una utopía y sé muy bien que el envejecimiento está ahí, pero es cierto que la montaña es un poco como un elixir para prolongar ese deseo utópico de eterna juventud". Su elixir surtiría efecto y algunos de los grandes momentos de su experiencia igualmente grande, quedarían reflejados en multitud de textos y películas; de su propia mano como con "Les Alpes Valaisannes" (1979, Edición dirigida por Gaston Rébuffat) o poniéndose a las ordenes de cineastas como Marcel Ichac, rodando en 1958 'Stars of midday', con Lionel Terray, o de Norman Dyhrenfurth en el 60, tras la cámara en 'Erfolg amndt Dhaulagiri'.

Desnivel.com 08­_11_24